|
Asociación "No me abandones" Envia un SMS con las siglas NMA al 5958 y un donativo directo llegará a nuestros animales. Coste máximo del mensaje 1,20 euros impuestos indirectos no incluidos |
|
PRÓXIMA ACTIVIDAD EDUCATIVA (haz clic sobre el banner para más información). |
Haz clic AQUÍ para ir a la galería de animales en adopción.
Texto de Noelia García:
Hace poco más de un año se hizo un gran hueco en mi corazón, el animal que más he podido querer en este mundo, mi gordo Sidi.
Desde el primer día en que nos conocimos Sidi, me enamoré de ti. Un grandote y gordo cruce de labrador de un pelo negro y brillante y de unos ojos como la miel, del mismo color y la dulzura de ésta.
Fué solo salir de tu jaula, y sin olerme siquiera, empezaste a saltar, dándome unos lametones por la cara que no olvidaré en la vida. Desde ese mismo instante Sidi, sentí como tu vida y la mía estarían unidas para siempre...
A partir de ahí, iba a verte todas las semanas, enseguida pregunté si te podía sacar a pasear fuera y me dijeron que sí. Pues allá nos fuimos a la playa, Sidi, Isma, Cuzco, su inseparable compañero y amigo de cuarto, y yo.
¡Qué lástima sentía por tí cuando descubrí la cantidad de miedos que llenaban tu noble y robusto cuerpo! ¡Tenías miedo a todo! A la gente, a montarte en coche, al viento, a todo lo que se movía...! Ese día de playa salimos con tu correa, ni tirabas, ni te parabas, lo único que hacías era mirarme por si seguía ahí contigo, yo te acariciaba diciéndote, tranquilo gordo que jamás te dejaré solo pase lo que pase...
Al cabo del año, el que me has dejado sola has sido tú Sidi. No sabes cuántas veces me pregunto el porqué te has ido de esa forma, con tanta prisa...
Sé que siempre me quisiste porque todo lo que hice por ti me lo agradeciste con creces. Me lamías las manos y la cara sin cesar; cada vez que salías de tu jaula, no te movías de mi lado, venías enseguida buscándome con tu trote característico y tu cara de buenazo, me diste la confianza de poderte sacar donde fuera sin correa, porque de mi lado jamás te irías. Con mucho cariño y amor conseguimos que ya no te diese miedo de viajar en coche, incluso la última vez te montaste por tí solo y directamente al asiento, sin buscar escondite...y ese baño que te dimos en casa! ¡Cuánto te gusto verdad! con tu agua calentita y lo bien que olías que hasta tu pelo me lo agradecía brillando hasta el último momento...y en Sevilla, cuando festejamos el día del perro, ¡Cuántos piropos te llevaste eh! incluso la gente nos decía que eras labrador puro y que cuánto nos habías costado...¡que ignorantes!, pero nosotros más orgullosos contestábamos, lo tenemos preadoptado y el amor tan grande que nos da su corazón, desde luego, no tiene precio...
Cuántas veces me sacaste una sonrisa y cuanto nos reímos juntos cuando te echabas a descansar en mitad de los senderos, con tu gran pancita arriba...lo más doloroso era a la hora de devolverte al refugio Sidi, pero siempre te decía tranquilo y no llores, en pocos meses estaremos todos en casita juntos...
No pudiste esperar, ¿verdad Sidi?, creo que me querías tanto que incluso disimulaste al máximo y camuflaste todo tu dolor para que yo no sufriera por ti ¿verdad gordo?, porque sé que desde donde estés eres feliz, porque sabes cuánto te quise y te quiero, porque no me importó llenarme de paciencia para ser tu ángel de la guarda, y ahora eres tú el mío...hay que ver lo que es la vida ¿verdad?
Lo único que te pido es que desde donde quiera que estés sigas dándome fuerzas para seguir mi vida como si estuvieses vivo, porque en mi alma lo estarás. Para que tus compis Pepa y Cuco te trasmitan desde aquí todo lo que teníamos guardado para tí y sobre todo espero que cuando llegue Septiembre, tenga el suficiente valor para poder mirar en el día que vivo sin soltar ni una lágrima, porque hoy día es imposible.
Que seas muy feliz allá arriba mi gordo y esperame como yo espero encontrarme contigo el día que me llegue mi hora.
Te quiere muchísimo tu niña Noe.